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Dieta cetogénica vegana

La dieta cetogénica está en auge, el principal motivo, por desgracia, es que te hace perder peso rápidamente (líquidos básicamente) y eso, si eres profesional, ya te debería decir algo. Aún así, los defensores de esta dieta se aferran a disparidades tales como que los carbohidratos (CH) provocan obesidad, diabetes y otras cosas más. Que casualidad que sean dos enfermedades de la sociedad moderna y que se han extendido hasta tal punto que la OMS declaró la obesidad como una pandemia, acuñándola globesidad, ya que está asentada en todo el mundo.

Los principios de esta dieta son reducir la ingesta de CH a menos de 40-50g por día, comiendo mayormente grasas y proteínas para evitar una respuesta de insulina elevada y cambiar la principal ruta metabólica de energía en nuestro organismo (glucolítica), por la de generar combustible a raíz de la grasa (la que se ingiere y la que está acumulada). Así, evitaríamos, según ellos, que la insulina impida que se activara un proceso llamado lipólisis, cuyo objetivo es el que he comentado antes, transformar la grasa en energía. Esta dieta, al igual que el ayuno, nos proporcionaría la entrada en cetosis, estado en el que nuestro cuerpo obtiene la energía prácticamente de las grasas.

Bien, tal es el revuelo de esta dieta en los último 10-15 años, que todas las comunidades han querido probarlas, y como no, la comunidad vegana ha salido a la palestra. La gente Keto-Vegan es un movimiento de personas que sigue los principios de las dietas cetogénica y vegana, es decir, basan su alimentación mayormente en grasas y proteína, y demás micronutrientes, pero de origen vegetal. Mi opinión en cuanto a esto…, bueno no, vamos a ver qué dice la ciencia primero…

El único estudio (1) serio que he encontrado sobre la dieta keto-Vegan, a la que ellos llamaron Eco-Atkins…, y ese apellido ya tira para atrás, fue un estudio de 2014 en el que se les realizó un estudio metabólico durante un mes en el que les dieron planes alimenticios a 47 hombres y mujeres con sobrepeso e hiperlipidémicos. Después, 39 de esos 47 fueron seleccionados, y durante 6 meses se les aconsejó que siguieran con las mismas premisas alimentarias que durante el primer mes, pero ad libitum (comiendo hasta saciarse). Las dietas a comparar eran una dieta vegana baja en CH (Eco-Atkins o Keto-Vegan) y una dieta ovo-lacto vegetariana alta en CH, y ojo, aquí tenemos el primer patinazo. Aunque los autores ya señalan en el propio estudio las limitaciones del mismo, yo me he encontrado con algunas más.

Limitaciones señaladas por los propios autores del estudio

En principio parece un buen estudio con un objetivo y metodología interesante, se comparan dos dietas, una vegana completamente y la otra ovo-lacto vegetariana, para medir la pérdida de peso y los marcadores lipídicos en sangre, sobre todo el colesterol LDL (Lipoproteínas de baja densidad o «malo»)

Resultados en la pérdida de peso

Los resultados de pérdida de peso hablan de bajada en ambos planes, pero más significativa en la dieta baja en carbohidratos, aproximadamente 1 kg más de media entre todos los participantes, pero el párrafo final de los resultados dice: «No hubo diferencias de tratamiento en cuanto al porcentaje de grasa corporal, la circunferencia de la cintura o la saciedad». Este es otro dato importante, todos sabemos que la pérdida de peso debe ser mayormente de grasa, y también sabemos que las dietas cetogénicas (o el estado de cetosis) al principio conlleva a una pérdida de agua que acompaña a las reservas de glucógeno (glucosa que la insulina transporta de la sangre a los músculos e hígado).

Siempre preferirás los carbohidratos

Aunque los autores señalan un alta tasa de abandono de las dietas, esta fue más elevada en las personas que seguían una dieta baja en CH, otro dato importante. Nuestro cerebro, bueno no, todas las células de nuestro organismo, desean que les proporciones glucosa para poder «alimentarse», aunque puedan hacerlo mediante otros sustratos, la fisiología que tenemos es la que tenemos. Estamos diseñados para disfrutar de una fruta dulce en mayor medida, y en menor medida de unas nueces o almendras, nada que decir de un trozo de carne con extra de grasa…

Limitaciones en la financiación

Aunque esto debería ir en el primer lugar de las limitaciones, dada la exclusividad del estudio y su objetivo en el ámbito científico, podría tener cierto pase. El estudio fue financiado por un proveedor internacional de productos derivados de la soja, normalmente bajos en carbohidratos, los cuales aparecen en el estudio («bacon» vegano…etc), además el autor principal está afiliado a demasiadas empresas privadas del sector de la nutrición.

Resultados en marcadores lipídicos

Todos sabemos ya que los lípidos en sangre son el mejor y más efectivo marcador de riesgo por enfermedad cardiovascular. ¿Te habían dicho que no? mejor hazle caso a la ciencia…, la financiada con fondos públicos. Lo primero que señalan los autores es que el colesterol LDL y las partículas ApoB (unas partículas más pequeñas que constituyen el LDL y VLDL, malos malísimos) se redujeron más en la dieta baja en carbohidratos…, nos ha jodido (perdón), la dieta del grupo control (alta en carbohidratos) no era vegana, si no ovo-lacto vegetariana, es decir que contenía huevos y lácteos, los primeros son ricos en colesterol y los segundos en grasas saturadas.

Resultados en ayunas de insulina y glucosa

Aunque los resultados fueron en ayunas, los niveles de insulina y glucosa disminuyeron prácticamente igual en ambos procesos del estudio y en ambas dietas.

Limitaciones en las observaciones

También he dejado estas para las del final, ya que los autores se basaron en estudios que hablaban de dietas veganas o de dietas cetógenicas, es entendible, ya que no existe literatura científica que compare ambas dietas veganas, de facto, ni ellos mismos lo hicieron.

Mi opinión

Ahora sí, basándome en lo que he leído en este estudio, la falta de más evidencia y los conocimientos que ya tengo, la dieta keto-vegan no es nada más milagroso que una dieta vegana basada en alimentos integrales. Es decir, cuando introducimos vegetales frescos e integrales (verduras, frutas, legumbres, cereales integrales, frutos secos, semillas…etc) da igual la manera en que repartas los macronutrientes si te enfocas en la salud, así lo ha demostrado la dieta vegana alta en carbohidratos mejorando los marcadores de riesgo cardiovascular. La dieta Keto-vegan puede ser una buena herramienta si eso te ayuda a dejar de ingerir harinas refinadas, azúcares añadidos, bollería, cereales azucarados…etc, pero según la evidencia que existe, no hay ninguna necesidad de dejar de ingerir alimentos como las legumbres, la avena o el boniato. Para perder grasa, la dieta basada en plantas integral también es efectiva, pero si no te mueves y quemas energía, da igual que comas más CH o lípidos, acumularás en forma de grasa.

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